julio 01, 2014

VALPARAÍSO: UN PATRIMONIO MUNDIAL ENTRE EL RIESGO, LA VULNERABILIDAD Y LA RESILIENCIA.

 
A propósito de cumplir 11 años de su nominación como Sitio del Patrimonio Mundial (UNESCO, 2003).

 
Portada Mercurio de Valparaíso, 3 de julio de 2003

 

Este 2 de julio 2014, el Área Histórica de Valparaíso conmemora 11 años de su denominación como Sitio del Patrimonio Mundial por UNESCO. Un momento para reflexionar acciones conducentes para posicionar los recursos patrimoniales de la ciudad - puerto como un conjunto de "bienes públicos".  Es cierto, se ha insistido en la falta de Estado, en la urgencia de recordar la responsabilidad que adquirió al comprometerse ante la comunidad internacional en conservar y salvaguardar un patrimonio moderno, expresión de la temprana globalización de fines del siglo XIX.  No basta con recordar, debemos construir.

 
Las continuas amenazas y riesgos que afectan la ciudad, corresponden a factores naturales como han sido histórica y cíclicamente los sismos, sin embargo resulta claro que son los factores antrópicos,  los que por su magnitud requieren la mayor atención, ya que ellos traducen la falta de planificación y gestión de los sistemas patrimoniales de la ciudad, seguramente por no considerarlos y tratarlos realmente como "bienes públicos".  No es suficiente considerarlos, debemos valorarlos en clave paisajística, integral, como dinámicas con sus ritmos y entropías.

 
Paralelo a los riesgos, existe una demanda para nuestra sociedad, destinada en buscar caminos de solución que tiendan a construir capacidades de resiliencia para Valparaíso, en atención a la creciente vulnerabilidad que presenta su patrimonio material e inmaterial.  La resiliencia ha sido en el proceso histórico de Valparaíso un síntoma más de su modernidad, en su habilidad para sobreponerse a la adversidad. Sin embargo, hoy se requiere que existan herramientas coordinadas para planificar y gestionar dichas capacidades, centradas en un nuevo modo de organizar el espacio público de las decisiones, en una civilidad participante de las decisiones.

 
Riesgos, vulnerabilidad y resiliencia en torno al patrimonio, conceptos que podrían orientar el desarrollo sustentable de la ciudad de Valparaíso. Con seguridad los problemas no están en los proyectos puntuales que muestran los conflictos, sino en las condiciones que los generan, en el ambiente patológico en el que se desarrollan. En el foco del fenómeno se sitúa la responsabilidad estatal, cuando se sabe que la gestión privada por si sola es incapaz de asumir una visión de desarrollo estratégica e integradora de largo plazo: repoblamiento de la ciudad compacta, equipamiento urbano y áreas verdes de calidad, fomento de la integración social, relación económico productiva virtuosa territorio urbano y sistema portuario, etc.

 
La 38 Asamblea General del Comité Mundial del Patrimonio, efectuada recientemente en Doha - Qatar, permitió evaluar y tomar decisiones sobre dos de los seis Sitios con que actualmente cuenta Chile: el Área Histórica de Valparaíso y las iglesias de Chiloé. En este encuentro se consideraron los Informes realizados por las Misiones de especialistas de ICOMOS. Es de esperar que la implementación de dichas decisiones por parte de los organismos del Estado, fundamentalmente articulados por el Consejo de Monumentos Nacionales, sean lo suficientemente claras, precisas y exigentes en torno a dar una corrección al rumbo seguido hasta la fecha con el patrimonio de Valparaíso.

 
¿No es momento de volver a pensar con la visión que inspiró la postulación de Valparaíso en ese lejano 1998, premiada con la nominación en 2003?. Con el paso de los años hemos aprendido que no basta con ser propietarios de un patrimonio singular y excepcional.  Debemos probar que somos merecedores de administrarlo, acrecentarlo y transformarlo en una inversión para la actual y futuras generaciones. Aunque suene altisonante, nos enfrentamos ante un problema de cirugía mayor, sólo posible desde la  "gran política", con asistencia de la civilidad, por cierto.

 

Mario Ferrada Aguilar

Presidente

ICOMOS CHILE


mayo 20, 2014

Desafíos nuevo Directorio ICOMOS Chile 2014 – 2016

Directorio ICOMOS Chile 2014 - 2016.
Arriba de izquierda a derecha: Francisco Prado G. (Director), Mario Ferrada A. (Presidente), Lorenzo Berg C. (Secretario General).  Abajo de izquierda a derecha: Mireya Danilo B. (Tesorera) y Karen Fried A. (Vice Presidenta).

En el marco de la Asamblea General de ICOMOS Chile, realizada el 7 de mayo del presente, se ha constituido el nuevo Directorio 2014-2016 de nuestro Comité Nacional, conformado de la siguiente forma:

Presidente:            Mario Ferrada Aguilar.
Vicepresidenta:     Karen Fried Agosin.
Secretario:             Lorenzo Berg Costa.
Tesorera:               Mireya Danilo Brzovic
Director:                 Francisco Prado García.

Se inicia una gestión que busca dar continuidad al valioso trabajo desarrollado por los Directorios anteriores. Desde su creación en 1969, ICOMOS Chile ha logrado convocar y contar con la visión y trabajo desinteresado de un conjunto de especialistas provenientes de diversas áreas del patrimonio material e inmaterial, en su mayoría, ejerciendo una singular labor de extensión desde el campo universitario y las instituciones públicas.

La evolución de nuestro organismo ha sido coherente con la actualización de los conceptos y herramientas de preservación, conservación y desarrollo del patrimonio, incidiendo en los últimos años con notoria intensidad en problemas del patrimonio mundial localizados en nuestra realidad cultural y geográfica. Cabe señalar los complejos procesos de orientación y asesoría ejercidos sobre los Sitios del patrimonio en el parque Nacional de rapa Nui,  los Conjuntos Religiosos de Chiloé, el Área Histórica de la Ciudad Puerto de Valparaíso, los conjuntos industriales del Salitre de Humberstone y Santa Laura, y el Centro Minero de Sewell.

Los desafíos que se abren para el Patrimonio de nuestra nación, en el contexto de los procesos mundiales, indican que debemos no sólo dar continuidad a las tradicionales tareas de conservación de los bienes culturales declarados y los que se declaren, si no, por sobre todo fomentar un real y concreto compromiso del Estado de Chile, como miembro de la Convención Mundial del Patrimonio de 1972. 

Para lo señalado, resulta crucial trabajar en co formular Políticas Públicas, - muchas de las veces débiles o inexistentes-, bajo una dinámica inter-escalar a nivel mundial, nacional y local, integrando a los organismos públicos, instituciones privadas y organizaciones ciudadanas. Baste recordar la importancia que tiene contar, por ejemplo, con una eficiente y contemporánea Ley de Monumentos Nacionales, una institucionalidad cultural y herramientas de planificación y gestión del patrimonio en el territorio, vinculadas con las comunidades locales, y los ámbitos sociales y económicos del tema.

Finalmente, los nuevos temas que se presentan para ICOMOS Chile, refieren a  las amenazas naturales y humanas que observamos cotidianamente sobre las diversas categorías nuestro patrimonio, han puesto en evidencia la preocupante vulnerabilidad que presentan las identidades territoriales, el paisaje, la arquitectura y el patrimonio social que las justifica.

Para avanzar eficazmente en los desafíos señalados, el nuevo Directorio de ICOMOS Chile, estima imprescindible formular nuevas formas de trabajo que permitan integrar a todos sus miembros ya sea en equipos de trabajo regionales en chile y/o a través de los Comités Científicos de acuerdo a la variada gama de especialidades del patrimonio cultural.

Directorio 
ICOMOS Chile.

mayo 08, 2014

Finaliza gestión del Directorio ICOMOS Chile: 2012-2014


Estimad@s Colegas:

Después de tres períodos consecutivos en que me han privilegiado con la responsabilidad de encabezar ICOMOS Chile, ha llegado el momento de dar término a una gestión que me ha tenido atento y comprometido los últimos 9 años, lo que no es poco.

No haré la larga enumeración de todas las acciones en las que los he representado, para ello los remito a nuestro blog, el que como una bitácora ha estado disponible desde el primer momento de este largo viaje. Un viaje que hoy no sólo termina para mi, sino que para un equipo que ha permitido darle sustento a la mayor parte de esta afanosa agenda.

Lo primero, entonces, será agradecer la complicidad, esfuerzo y dedicación de Marcela Hurtado, Mónica Bahamóndez, Sylvia Pirotte, Patricio Duarte, Jorge Atria y Mario Ferrada, los que en distintos momentos y desde distintas funciones han puesto generosamente su trabajo voluntario al servicio de las convicciones que nos convocan.

Pero hoy no sólo queda agradecer, sino que instalar un deseo a partir de algunas de las tareas que nosotros no alcanzamos a realizar, ya sea por capacidad o por prioridad, pero nunca por falta de interés.

Una de esas tareas pendientes es hacer de ICOMOS Chile un organismo con efectiva presencia regional a lo largo de nuestro país, lo que supone difundir nuestra labor permanentemente y ,lo que es más importante, incorporar a nuestra institución a muchos de los colegas que sabemos trabajan desde las regiones construyendo un mejor futuro para nuestro patrimonio.

Otra de las tareas pendientes es hacer de ICOMOS Chile un espacio de convergencia en torno a la ejecución de actividades más complejas y ambiciosas, con la necesaria capacidad para establecer una gestión operativa que allegue medios y recursos externos, aumentando los efectos de nuestras capacidades de reflexión en la acción directa.

Sin duda los –o las- que vengan después de nosotros sabrán imprimir energía y voluntad a estas y otras múltiples responsabilidades para con el desarrollo de nuestra institución. Para ello podemos decir, sin disimular nuestro orgullo, que hoy tenemos un capital simbólico acumulado, a partir de nuestra presencia nacional e internacional, con un reconocimiento y prestigio asociado a las capacidades de sus miembros. Ese es un punto de partida importante para encarar las tareas anteriores y todas las que vendrán a partir de un nuevo liderazgo que comenzará hoy.

Si algo hemos aprendido en todos estos años es que el ICOMOS es finalmente lo que nosotros queramos que sea, en ese sentido es un deseo, un lugar de utopías donde el patrimonio representa uno de los últimos bastiones de la dignidad del bien común, que -como el sentido común- es el menos común de los bienes, en un medio ambiente que hostiliza, inhibe y castiga los esfuerzos en torno a esa misión, que es básicamente la misma que se escribió hace cincuenta años en aquel párrafo de la Carta de Venecia que nos convocaba a ser solidarios con las generaciones futuras.

Que ese deseo sea compartido por todos es una responsabilidad irrenunciable, por lo que estoy seguro represento al resto de mis colegas del Directorio que hoy termina su gestión, cuando les manifiesto que seguiremos colaborando lealmente con aquellos que entre ustedes sean elegidos para tomar la posta de esta carrera de fondo.



José de Nordenflycht Concha
Presidente ICOMOS Chile




Mensaje leído en la Asamblea General de ICOMOS Chile, realizada el día miércoles 7 de mayo de 2014, Santiago de Chile.

abril 07, 2014

Patrimonio y Minería: Memoria, Comunidad y Futuro


La relación entre Patrimonio y Minería es compleja y contradictoria. Por un lado las actividades extractivas e industriales modifican las condiciones de origen de los territorios, y por otro, la voluntad de transformación sobre la naturaleza deja instalados para el futuro excepcionales testimonios del desarrollo tecnológico y del trabajo de comunidades, legando un patrimonio que tiene hoy un importante reconocimiento en el debate mundial. La gran paradoja es que una vez reconocido el valor patrimonial de estos sitios de actividad minera, aumenta su vulnerabilidad y las amenazas aparecen con rapidez: las intervenciones y destinos posibles sobre ellos actúan en contra de su obsolescencia programada, donde las memorias de la comunidades comparecen como el mejor legado para las generaciones futuras.


Este será el tema que convoque la conversación entre Dinu Bumbaru y José de Nordenflycht, Presidente de ICOMOS Chile, el próximo sábado 12 de abril a las 16.30 en el Ferrocarril de Antofagasta (FCBA), desarrollada en el contexto del Festival de Ciencia de Antofagasta organizado por la Fundación Puerto de Ideas.

Dinu Bumbaru es Graduado de Arquitecto de la U. de Montreal y de Conservación de la U. de York. Director de políticas de la organización sin fines de lucro Patrimonio Montréal, y co-presidente del Consejo de Geoturismo de Montreal. Profesor y conferencista, fue Secretario General de ICOMOS y actualmente es Miembro de su Comité Ejecutivo.

más información en http://www.puertodeideas.cl/antofagasta

abril 03, 2014

Patrimonio, Comunidades y Empoderamiento de la Civilidad



Con ocasión de la visita a Chile del arquitecto canadiense Dinu Bumbaru en el contexto de su participación en la primera versión del Festival Puerto de Ideas Festival de Ciencias en Antofagasta, ICOMOS Chile en conjunto con el Instituto de Historia y Patrimonio y la Dirección de Extensión de la  Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile invitan al Conversatorio PATRIMONIO, COMUNIDADES Y EMPODERAMIENTO DE LA CIVILIDAD, ha realizarse el día 8 ABRIL desde las 10:00 hrs en el Auditorio FAU, Portugal #84, Santiago de Chile.

En esa ocasión conversaremos con nuestro colega de ICOMOS Canadá, quien es actualmente el Director de Políticas de Heritage Montreal y tiene una basta experiencia en la relación entre las comunidades y el desarrollo del patrimonio barrial en contextos metropolitanos.

Esta actividad es gratuita y cuenta con el patrocinio de la Fundación Puerto de Ideas y la Fundación Patrimonio Nuestro.


Inscripciones en: http://www.fau.uchile.cl/agenda/100106/conversatorio-con-dinu-bumbaru

abril 02, 2014

Magister en Arte y Patrimonio UDEC 2014















Con el patrocinio de ICOMOS Chile se abren las postulaciones al Magíster en Arte y Patrimonio de la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción (Chile), versión 2015-2016.

Este programa académico corresponde a una necesidad regional y nacional de desarrollar y profundizar el estudio y la valorización del Patrimonio Cultural. Este programa está dirigido a licenciados y/o a profesionales de las áreas del Arte, Arquitectura, Ciencias Sociales y a fines que quieran formarse en la investigación integrada de los campos del arte y el patrimonio desde una perspectiva contemporánea y latinoamericana.

El desarrollo del objetivo y la visión del programa se estructura sobre la base de una malla curricular que integra áreas de investigación, tales como: Artes Visuales, Historia, Antropología, Estética, Literatura, Geografía, Arquitectura y Urbanismo. La integración de las áreas mencionadas tiene por finalidad permitir un campo de estudio donde lo tangible e intangible del patrimonio cultural se analice en conjunto. Consecuentemente, se definen dos grandes líneas de investigación:

* Patrimonio urbano y arte contemporáneo.
* Patrimonio inmaterial y prácticas artísticas.

Hay que destacar que este año el programa de Magíster en Arte y Patrimonio contará como profesor visitante al actual vicepresidente de ICOMOS, arq. Alfredo Conti, quien desarrollará la asignatura “Desarrollo Local y Patrimonio Sustentable”, en la primera semana de agosto.

Contactos:
Profesor Javier Ramírez Hinrichsen, director de programa. Correo electrónico: javieramirez@udec.cl
Secretaria, señora María Rosa Soto Fritz: tesi.sotofritz33@gmail.com
También a través de facebook: MagisterenArteyPatrimonioUdeC

Postulaciones a través de: http://www.udec.cl/postgrado/?q=node/20

marzo 11, 2014

La Fábula del Monumento



Una Fábula

Érase una vez un águila y un cóndor.
Ambos se ufanaban de tener muy buena vista en las largas distancias.
Sin embargo mientras el águila cazaba a su presa viva entre vuelos rasantes sobre las praderas, el cóndor debía dar con ella luego de fatigosos esfuerzos entre riscos y quebradas, donde generalmente yacía en estado de putrefacción. 
El águila era un ave rapaz, mientras que el cóndor era una ave carroñera.
Algunas veces, forzados a sobrevivir, sus maneras de alimentarse podían intercambiarse según la ocasión lo ameritara. Y en eso la vista y el olfato nunca fallaban, por lo que por muchos años reinaron con parsimonia en todos los cielos conocidos.
Eso hasta que llegaron a vivir debajo de ellos una extraña bandada de peludos homínidos que no sabían volar, aparentemente no eran una amenaza, pero con el tiempo se fueron apropiando de todo bajo el cielo: tierras, aguas, animales y plantas.
Cómo no podían volar, en un principio la admiración y el respeto que ellos les tenían a estas grandes aves fue tal, que convirtieron sus imágenes en símbolos de poder, para lo cual unos escogieron al águila y otros al cóndor.
Hasta que llegó el día en que aprendieron a volar, por medio de artificios estos hombres convirtieron los cuerpos naturales en cuerpos culturales, que es lo que ocurre cuando la función sigue a la forma, en medio de lo cual la admiración se convirtió en envidia.
Mientras algunos hombres habían elegido el águila como símbolo de su poder, agrupándose en imperios, otros optaron por el cóndor como emblema de sus naciones.
Mientras unos optaron por la rapiña y los otros optaron por la carroña, convertidas ahora en cultura.
A medida que esa cultura avanzaba su dominio por todos los territorios sobre los cuales volaban águilas y cóndores, sólo la sombra de éstas dejaba rastros en sus lugares más recónditos, los que como indicios eran usados por los hombres para replicar sus imágenes en piedra y metal.
Los cóndores y las águilas nunca se habían envidiado, ni siquiera cuando fueron la representación del poder de otros, estas aves solo sobrevivían en un estado natural en donde la forma seguía a la función.
Sin embargo bajo ellas todo hacía presagiar que llegaría el día en que esa envidia, que si era patrimonio de hombres, sería el triunfo de unos sobre otros, lo que se constataba en la exposición de sus vanidades simbólicas que se confrontaban en grandes monumentos y tradiciones inventadas, todos tan universales como fuera la pretensión del dominio de unos sobre los otros.
Finalmente los cielos también se convirtieron en campos de batalla, en medio de lo cual la envidia se convirtió en una abyecta justificación para el odio, donde los hombres habían perdido todo sentido de responsabilidad para con ellos mismos y sus generaciones posibles.
Al separarse el cuerpo del lugar, la forma y la función habían perdido todo sentido. Para águilas y cóndores solo quedaba la posibilidad de refugiarse en un lugar donde reencontrarse con un futuro posible para sus cuerpos.
Ese lugar era una isla rodeada de marismas llamada Trocadero.
En donde hasta el día de hoy se refugian aves de todo tipo, pese a que es parte de la bahía que fue escenario de una batalla ganada por unos hombres que tenían como emblema a un águila frente a otros que también llevaban águilas en su estandarte.
En homenaje a ese triunfo los ganadores se tomaron el nombre de la isla para denominar una plaza en la capital de su país, la que rápidamente se convirtió en un espacio festivo, donde se convocaron grandes reuniones que terminaron por desbordar el margen del río, dando lugar a una de las más recordadas exposiciones que tiene por símbolo a una torre.
Si es que cóndores y águilas volaran por ahí, esa torre podría asemejarse a una gran pajarera, pero ellos ya habían sido desplazados en ese mismo sitio por sus representaciones de piedra y metal. Y la torre -más las decenas de construcciones metálicas que la rodeaban se habían convertido en pajareras de hombres.
Lo curioso es que desde esa pajarera se comenzaron a enviar a todos los rincones del mundo extrañas imágenes vaciadas en bronce que representaban a un ave con el cuerpo de un águila que desde su cogote equilibra la cabeza de un cóndor, mérito de un escultor proveniente de una de las naciones más alejadas que había escogido al cóndor como el emblema de su república orgullosamente independiente.
Por lo que cada vez que en una de las calles de la ciudad más universal de ese lejano país nos encontramos con una de esas águilas con cabeza de cóndor, nos acordamos de que su bahía es aún el refugio posible para aves que pretenden suspender el tiempo de su obsolescencia material permitiendo que la memoria de lo que fueron convierta su origen en destino.


Ocho Moralejas

1.
Un monumento es casi siempre una escultura, porque la práctica de la escultura está en el origen de hacer funcionar a los objetos como arte, incluso antes que la pintura y mucho antes también que la arquitectura –por sólo mencionar a sus compañeras más prestigiosas-, sin embargo es la recién llegada fotografía la que le permite instalarse en nuestras conciencias.

2.
Un monumento no es siempre una escultura, así como una escultura no es siempre una estatua. Lo que media entre estas dos últimas es una relación entre objetos solo percibida por sujetos, y que será lo que recordaremos algún día.

3.
Un monumento no es naturaleza, aun cuando Humboldt habló de monumentos naturales (naturdenkmal) ante el espectáculo del Amazonas y los Andes. Lo que media entre ambos es el punto de vista desde donde se miré: desde allá o desde acá.

4.
Un monumento no es siempre de piedra, porque las verdaderas piedras siempre se presentan así mismas, cuestión que aprendimos en América hace mucho al observar la radical contemporaneidad abstracta de la escultura Inca frente a los figurativos fetiches tallados en piedra de otras comunidades americanas de más al norte.

5.
Un monumento no siempre está en el mismo lugar. Sin embargo mientras queramos tener lugares bajo nuestros pies, certezas en el horizonte y futuros posibles para nuestros hijos, necesitaremos creer en su inmovilidad para movernos seguros entre ellos. Pero sin embargo se mueven, como nos declaman los artistas del Land Art, esos Galileos de nuestro tiempo.

6.
Un monumento no es siempre patrimonio, porque el patrimonio no es siempre monumental. Esa es la única manera en que podríamos hacernos cargo de la ética de trabajo que anima nuestros esfuerzos por conservar algo que indefectiblemente va a desaparecer en su materialidad, solo para dejarnos la intangibilidad de su promesa de memoria.

7.
Un monumento no es siempre político. Aún cuando sea el poder político el que con estos sobre determina el deseo de unos por sobre el malestar de todos. De ahí que un monumento, éste monumento, se aleje del activismo y se instale desde la activación de su necesario reconocimiento en la voluntad de su autor, por sobre el voluntarismo de su comitente.

8.
Un monumento es siempre fallido, está siempre bloqueado y finalmente desaparecerá. Ya nos dijo el poeta eso de que nada real, todo es real. En medio de lo cual queda el retorno al origen, siempre.








José de Nordenflycht
Presidente ICOMOS Chile


Presentación del libro KAY, Ronald Lorenzo Berg/un origen, Consejo de Monumentos Nacionales, Santiago, Museo Vicuña Mackenna, 10 de marzo 2014. La Fábula es una re-citación parcial de DE NORDENFLYCHT, José de “Trocadero: La Fábula.”, catálogo Trocadero. Javiera Hiault-Echeverría y Renato Órdenes, Centro de Extensión CNCA, Valparaíso, 22 marzo al 26 de abril 2012.