abril 29, 2012

Entrevista a José de Nordenflycht



"Salvad los tesoros de Nubia" titulaba en febrero de 1960 "El Correo", la revista de la Unesco. Las 52 páginas del especial eran parte de una campaña para proteger los monumentos que serían inundados por la construcción de la Gran Represa de Asuán, en Egipto.

La campaña duró 20 años, hasta que los templos afectados -los más famosos Abu Simbel a File- fueron relocalizados lejos del agua. La Unesco marcó un precedente internacional sobre la protección del patrimonio mundial. En 1972 adoptó la Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural, que define qué es el patrimonio mundial y los deberes de los Estados Partes.

En su elaboración, participó activamente el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), organización no gubernamental internacional que promueve la doctrina y las técnicas de la conservación del patrimonio. Al celebrarse 40 años de la Convención, hoy la Unesco e Icomos la evalúan en retrospectiva.

Chile se hará parte de esta conmemoración, y los integrantes de Icomos Chile -fundado en 1969- viajarán a México en julio a la reunión de la región, liderados por su presidente, José de Nordenflycht, magíster en Historia y académico de la Universidad de Playa Ancha.

Actualmente, Chile cuenta con cinco de los 936 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad: Isla de Pascua, 16 iglesias de Chiloé, el centro histórico de Valparaíso, el campamento minero de Sewell y las ex salitreras de Humberstone y Santa Laura. José de Nordenflycht se refiere aquí a los cinco sitios chilenos y discute sobre los alcances de estas declaraciones patrimoniales, el rol de Icomos y de la Unesco.

-¿Qué ventajas concretas conlleva que un sitio sea Patrimonio Mundial?

"Pensar en inscribir un sitio y que van a llover dólares es una quimera desde hace mucho tiempo. El premio no significa el financiamiento directo. Lo beneficioso es que los países están obligados a promover la conservación del bien. Para eso se les ayuda con créditos blandos donde el aval es la Unesco. Se discute mucho para qué Chile se endeuda con el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) si se podría hacer un esfuerzo sectorial. Se podría, pero el BID sí tiene una línea de financiamiento específica para estas inversiones, con especialistas en la contraparte que controlan y fiscalizan los procesos. Sus agentes evalúan no sólo el flujo de caja, sino que también asesoran el buen gasto. Hay un 'saber hacer' que ayuda a países que no sabían cómo hacerlo".

El factor más reciente que ha mermado la entrega de fondos es el congelamiento de los aportes de Estados Unidos a la Unesco, un 22% del aporte anual, causado por el ingreso de Palestina a la organización. Pero también el aumento de sitios en la lista ha significado menos recursos para cada uno.

-¿Ha habido cambios en los requisitos para aspirar a la categoría de Patrimonio Mundial?

"Ha habido una evolución natural a abrirse geográficamente, a aumentar la disposición hacia países en desarrollo y, también, a los lugares contemporáneos sobre los que se fija esa calidad. Se ha abierto a temas como el patrimonio arqueológico sumergido y el patrimonio polar, temas que han trabajado los especialistas a nivel mundial y chileno".

"Una de las tipologías que más han modificado la percepción del patrimonio cultural es el patrimonio intangible, que comenzó cuando en 1978 Bolivia pidió la declaración patrimonial del carnaval de Oruro. En 2003 se hizo otra Convención de Patrimonio Inmaterial, a la que Chile suscribió en 2010. Antes se consideraban sólo los bienes tangibles como aquello que tiene valor. Pero el patrimonio está en la relación entre los bienes y los sujetos, donde aparece el valor de las comunidades".

Lista en peligro

En el caso de Chile, las salitreras de Humberstone y Santa Laura aparecen en la Lista en Peligro de la entidad; es decir, podrían perder la categoría de Patrimonio Mundial. Pero sólo se registran dos casos en que la amenaza se concretó. En 2007 fue el Santuario del Oryx árabe en Omán: el área había sido reducida en 90 por ciento para extraer petróleo. En 2009 sucedió con el Valle del Elba en Dresden, Alemania, por la construcción de un puente que rompía con el valor del sitio.

-Han sido sólo dos casos, ¿es la Lista en Peligro algo simbólico?

"No, los sitios que entran en la lista se priorizan, para proteger al más débil; la mayoría está en África. Hay una imagen de que la Unesco es castigadora, pero es lo contrario, trata de ser un ente solidario".

-Un Estado suscribe voluntariamente a una convención, pero finalmente hay poca fiscalización de los compromisos para que éstos se cumplan.

"En Icomos somos parte del protocolo que fiscaliza, pero en términos prácticos y reales tenemos un límite, y es en definitiva la voluntad política no del Estado, sino del gobierno de turno. Los vaivenes políticos hacen que los países cambien su política, pero en general, se ha ido evolucionado hacia una comprensión de que este fenómeno es una piedra angular de su desarrollo. Esa es la tendencia".

De Nordenflycht pone como ejemplo a Grecia. "En el Partenón tarde o temprano tendrán que aumentar los niveles de protección y alivianar la carga de visitantes. Eso es algo que probablemente no estén muy dispuestos a aceptar en este momento".

-Una de las misiones de Icomos es establecer doctrinas. ¿A qué apuntan?

"Son las cartas, como la de Venecia (de 1964, en la que se funda Icomos). El sistema internacional fijó estándares mínimos que definen el patrimonio y la restauración. Somos como la masa crítica con que se maneja este tema, tratando de ir a la vanguardia y pensando siempre en el futuro. Para nosotros el patrimonio polar hoy día es una preocupación. Hoy me dirás '¿quién va a la Antártica a turistear?', pero en cien años más me temo que estará llena de turistas. Y ya para entonces debemos haber planteado cómo enfrentar el deterioro inevitable que ello va a producir. Nosotros trabajamos en los derechos de tercera y cuarta generación".

-¿Entonces, los problemas actuales son responsabilidad del Estado?

"Cada país busca una fórmula. En países donde el Estado está muy presente, obviamente se preocupará el Estado. Pero, desde mi punto de vista, es un tema multisectorial. Si se entrega la responsabilidad sólo al Estado, o a los privados, o a la ciudadanía, se van a producir desbalances. El concepto clave es responsabilidad compartida".

-¿Está Chile apuntando en esa dirección?

"El año pasado el Presidente Sebastián Piñera en la cuenta anual ante en Congreso propuso la creación de un Ministerio del Patrimonio. (Recientemente hubo un seminario en Libertad y Desarrollo en torno a su creación jurídica). Independientemente de su concreción, se trata de un hecho inédito. Yo he revisado los discursos de las cuentas anuales de los distintos presidentes de Chile, y en 200 años de vida independiente, la palabra patrimonio apareció una vez con Bachelet y otra con Piñera. Dirás que es ridículo, pero esto es algo absolutamente exponencial. Es claro que en la sociedad chilena ha habido un giro patrimonial importante en los últimos diez años".




¿En qué están los cinco sitios chilenos?

1. PARQUE NACIONAL ISLA DE PASCUA (1995): Deber pendiente del Estado de Chile.

"La inversión que se necesita es superlativa. Los moáis son sobre mil, y cada uno está en peligro y necesita conservación. Por otra parte, están las reivindicaciones de la etnia que con toda legitimidad opina que la Unesco es casi una intromisión externa a la autodeterminación que le quieren dar a los moáis, que son sus antepasados", argumenta De Nordenflycht. Y añade: "La aldea de Orongo tiene serios problemas de erosión y de posibles desprendimientos. Literalmente, se está cayendo al mar. Frente a estos desafíos, probablemente lo que la Unesco pueda hacer es bastante marginal en relación con los deberes pendientes del Estado de Chile en inversión directa."

2. 16 IGLESIAS DE CHILOÉ (2000): Expander el área de protección y generar conciencia local

Frente a una situación como la del mall de Castro, se puede pedir a la Unesco extender los sitios patrimoniales, aduciendo la necesaria contención frente a posibles agentes que afecten los paisajes y su visibilidad; esa es la única herramienta jurídica que genera protección frente al desarrollo urbano. Por otra parte, la Fundación Amigos de las Iglesias de Chiloé ha hecho un aporte en el control de la conservación de la madera, formando recursos humanos locales para la conservación de las obras. "Eso genera una sinergia en términos de lo que llamamos identidad con el lugar", afirma el presidente de Icomos Chile.

3. VALPARAÍSO (2003): El valor excepcional universal de los ascensores

La atención sobre la ciudad ha estado centrada en la construcción del Mall Muelle Barón, pero como el mall no está en el área patrimonial se abre una discusión ahí sobre los límites que debe tener el concepto de patrimonio más allá de su espacio físico. "Pero el argumento de los opositores al mall no debiese ser el patrimonial. En cambio, un asunto más directo es el tema de los ascensores, que gravitan directamente en el valor excepcional que tiene este sitio patrimonial. Cuando se inscribió Valparaíso, los ascensores eran parte del check list para ser declarado sitio mundial", afirma De Nordenflycht. Y agrega: "Ese es un tema como para salir a reclamar a las calles, porque este gobierno prometió que los iba a comprar, pero todavía no los compra".

4. SALITRERAS HUMBERSTONE Y SANTA LAURA(2005): Salir de la lista de sitios en peligro

Las oficinas salitreras fueron inscritas simultáneamente en la lista del Patrimonio Mundial y en la Lista del Patrimonio en Peligro, debido a la precariedad del sitio luego de 40 años de abandono.

"La condición de sitio en peligro -dice De Nordenflycht- no es eterna. Con algún tipo de optimismo es muy plausible que para el 2013 este sitio pueda salir de la lista, porque el Estado ha tomado el toro por las astas. En octubre habrá una capacitación técnica con ingenieros, químicos, técnicos en las salitreras para tratar el tema del deterioro de los materiales y diseñar un procedimiento para que no siga aumentando".

5. CAMPAMENTO SEWELL (2006): El impacto de la Fundición Caletones

Este es uno de los casos que menos preocupa a Icomos: está bien protegido y financiado en los recintos de Codelco. Pero hay dos situaciones que podrían causar conflicto: el cambio de modelo de administración y financiamiento, y el impacto que puede tener el funcionamiento de la fundición de Caletones. "Uno de los problemas que más se cuestionó a la hora de declarar Sewell fue su ubicación en una zona de saturación ambiental, lo que impide desarrollar el turismo. ¿De qué te sirve un sitio patrimonial si no lo puedes promover o generar investigación?", cuenta De Nordenflycht. 


Entrevista al Presidente de ICOMOS Chile José de Nordenflycht por la periodista Tania González con motivo de los 40 años de la Convención de Patrimonio Mundial y Cultural, Diario El Mercurio, Cuerpo E Artes y Letras, 29 de abril de 2012.

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